domingo, 28 de abril de 2013

LANZADOR BALISTICO EXPERIMENTAL


LANZADOR BALISTICO EXPERIMENTAL AUTOPROPULSADO DEL COHETE G-1
El cañón de asalto StuG III Ausf.G estaba basado en el chasis del Panzer III Ausf.L, al cual se le eliminó la torre giratoria y se modificó la superestructura y el interior para poder alojar una pieza de T5mm L148. Desde el mes de diciembre de 1942 hasta el mes de marzo de 1945 se fabricaron en 7.893 unidades de este vehículo.
A mediados de 1943 y enmarcados en el programa Bär llegaron a España diez cañones de asalto StuG III Rusf G, los cuales fueron recibidos en Irún y reexpedidos con destino a Madrid. Con estos blindados fue organizada una batería experimental en el seno de la Escuela de aplicación y Tiro de artillería, donde estuvieron en servicio hasta ser dados de baja durante los primeros años cincuenta, con la llegada de material estadounidense.
Uno de estos vehículos llevó acoplado un lanzador balístico experimental para el Cohete G; el auténtico coloso de los cohetes estabilizados por rotación, tanto por sus medidas (381 milímetros de calibre y media tonelada de peso) como por su alcance (23 kilómetros para el cohete modelo G-3). El cohete modelo G-1 que lleva nuestro vehículo gozó de un lanzador de lujo; este StuG III Ausf G tuvo así un digno final operativo como Lanzador Balístico Experimental Autopropulsado.
PRESENTACIÓN
Cuando decidí que iba a construir esta original versión española del StuG III, muchas dudas me asaltaron. Nunca había acometido un trabajo de esta índole. a medio camino entre una transformación y un scratch puro y duro. Hasta entonces. había sido el típico maquetista que compraba una buena maqueta con sus accesorios de mejora pertinentes (ya sabéis: fotograbados, cañón de aluminio, cadenas articulables. etc.) para disfrutar con su montaje y pintura.
El caso es que, después de realizar muchas maquetas y una vez aprendidos los fundamentos sobre el montaje y pintura de vehículos militares, me notaba un poco estancado. Supongo que, como fruto de mi evolución maquetística, necesitaba dar otro paso; hacer algo más que limitarme a realizar el clásico kit comercial mejorado. Por todo ello me decidí a realizar esta transformación, que implica también un pequeño trabajo de scralch, lo que para mí ha supuesto una verdadera satisfacción y la creencia de haber hecho algo nuevo; algo que, estoy seguro, me abrirá nuevos horizontes modelísticos. 




EL VEHÍCULO
La barcaza y el casco del blindado proceden del StuG III /G de Tamiya que, como ya se sabemos, tiene una calidad muy buena y a mí en especial es una maqueta que me gusta mucho, desde su preciso ensamblaje general hasta la calidad de los menores detalles.
Después de echar un vistazo a las parrillas, me dispuse a sustituir las piezas de plástico por fotograbados. La segunda operación remarcable consiste en cegar el montaje del cañón, amputando el mantelete para poner en su lugar una pequeña plancha de lámina de plástico e imitar a su alrededor los cordones de soldadura con putty.
El paso siguiente estriba en eliminar algunas partes del blindaje que esta versión española no llevaba y. por contra, reconstruir una pequeña parte de blindaje junto a la cúpula del jefe de carro. Finalmente monté las piezas de fotograbado en los laterales, allí donde van enganchados los soportes de los faldones, que este carro no llevaba.
LANZADOR Y COHETE
Ahora pasamos a la parte más delicada del vehículo, que consiste en realizar un scratch del sistema lanzador y del propio cohete, para lo cual sólo dispongo de unas pocas fotografías de este StuG III tan peculiar.
Usando planchas de plástico de 0.5mm de grosor, tiras de chapa de aluminio con
un grosor aproximado 0,4 mm y unas varillas de acero, me dispongo a montar la estructura del lanzador. Lo primero es obtener las medidas del conjunto y convertirlas a escala 1/35; medidas que deben obtenerse por estimación, comparando la altura y longitud de todos los elementos con las formas y dimensiones del StuG III Ausf G. Estas medidas se trasladan después a la lámina de plástico, sobre la cual trazamos un patrón de cada pieza que he recortado con una cuchilla perfectamente
afilada. Es importante que los contornos de cada pieza sean limpios y rectos, rematándolos con lija de grano 400 y 800.
El siguiente paso consiste en recortar las piezas de giro del lanzador y luego ensamblar todas las piezas de esta peculiar estructura. Los cordones de soldadura está modelados con putty de Tamiya: primero aplico una porción diluida en acetona y cuando adquiere un poco de dureza voy trabajándola con la punta de una cuchilla para modelar las rebabas que dejaría una soldadura real.
Una vez terminada la construcción del lanzador, preparo las pequeñas piezas que me van a servir para anclar esta estructura al techo de la casamata del StuG III. Para ello uso una plancha de tortillería de Verlinden Productions, de la cual he obtenido los tornillos y tuercas del anclaje. Con un poco de paciencia termino de colocar la parte principal del lanzador.
El segundo elemento importante es la teja de carga que iba montada justo detrás de la casamata, para la cual he utilizado unas tiras metálicas obtenidas de fotograbados sobrantes, además de unas varillas de acero huecas para dar un poco de flexibilidad a la estructura. Después de ensamblarla la monto en su lugar correspondiente y vuelvo a simular las soldaduras con putty.
En cuanto al cohete G-1, en su construcción han intervenido materiales tan dispares como unas pequeñas ruedas sobrantes de otro modelo, una sección de tubo plástico hueco, la parte delantera de un bolígrafo corriente para construir la punta del cohete y masilla de dos componentes para revestirlo y darle el acabado definitivo.
Finalmente pasé a taladrar las toberas de salida de gases en la base del cohete, para lo cual he utilizado brocas de varios diámetros.
Una vez terminado todo el trabajo de construcción preparé el mando de disparo, consistente en un cable que iba desde el mismo cohete hasta el puesto de lanzamiento, normalmente situado a varios metros de distancia del vehículo Para hacerlo he usado hilo de cobre muy fino.

PINTURA/COLOR BASE
A la hora de la pintar este modelo me he basado en una lámina a color y en las fotografías de este vehículo publicadas en un monográfico de Quirón Ediciones (ver bibliografía). En este trabajo el blindado aparece pintado en un verde oliva más claro del que en realidad debería ser, y por ello realicé una serie de mezclas de prueba hasta dar con un tono que creo, es el verde oliva empleado por los vehículos del Ejército Español en los años cincuenta.
Como color base he usado olive drab XF62 de Tamiya, agregándole una pequeña proporción de verde amarillo (ver cuadro de colores). Dicha mezcla fue aplicada en varias manos de pintura con el aerógrafo hasta con- seguir un acabado uniforme por todas las superficies del modelo. Pero una vez aplicado el color base llegué a sentirme algo confundido, pues es sabido que la tonalidad exacta de cualquier color o mezcla no es la misma cuando la pintura está líquida que cuando está seca, comprobando que al secar definitivamente dicho color base no había adquirido la tonalidad que yo deseaba. Sin embargo y con los siguientes procesos, la pintura del vehículo adquirió el tono y luminosidad que quería.
Procedí a realizar los primeros efectos de luz agregando al color base un poco de buff XF57 y después unas segundas luces añadiendo más proporción de este último. Acto seguido sombreé todos los huecos, juntas y líneas de soldadura, mezclando para ello el color base con tierra mate XF52.
Una vez finalizado el proceso anterior dejé el aerógrafo y tomé los pinceles para dar unos cuantos filtros con verde 105 de Humbrol muy diluido, casi transparente (un 10% de pintura con un 90% de disolvente). Estos filtros se aplican con un pincel ancho convenientemente humedecido, no empapado, para evitar que se encharquen las superficies y dejando un promedio de veinte minutos de secado entre un filtro y otro. Cuando los filtros secaron comprobé que el verde oliva había adquirido un tono más luminoso y acorde con el color real.
DESCONCHONES
Para pintar los desconchones utilicé acrílicos Model Color de Vallejo; negro mate con tierra mate para los desconchones más superficiales y negro mate con marrón rojo para los más profundos, es decir, aquellos que dejan a la vista el metal por la pérdida de todas las capas de pintura que haya podido recibir el vehículo. Para pintar desconchones siempre utilizo un pincel fino, del Nº 0 ó Nº 1.
LOS ÓLEOS
Una vez bien seca la pintura de todos los procesos anteriores pasé a dar un exhaustivo tratamiento con óleos para sacar la suficiente variedad de matices a todas las superficies del vehículo e imitar el deterioro de la pintura con el uso y las inclemencias del tiempo. Dicho tratamiento se basa en fundir los colores al óleo sobre las superficies del modelo, aplicando primero pequeñas porciones de los mismos (trazos alargados en las superficies verticales y motas redondeadas en las horizontales) que luego se funden al fresco con un pincel humedecido en thinner de Humbrol. Sobre las superficies verticales se funden los óleos moviendo el pincel de arriba a abajo y sobre las horizontales con un movimiento circular.
Antes de acabar esta fase también apliqué con un pincel fino tierra de Siena tostada muy diluida sobre todos los recovecos, juntas y en general sobre todas aquellas partes en las que deseemos obtener un efecto de suciedad acumulada.
EL EMPOLVADO
Para “empolvar” apliqué sobre las zonas respectivas color caqui muy diluido con el aerógrafo. Tras dejarlo secar un poco procedí a retirarlo parcialmente por algunas zonas con un pincel humedecido en disolvente, unificando tonos para lograr un efecto lo más real posible. Se pueden reproducir, entre otros, esos chorretones casi limpios de polvo que produce la lluvia, o acumulaciones sobre las partes horizontales. También apliqué algunos efectos con colores al pastel de tonos terrosos para imitar acumulaciones de barro seco en los bajos y los guardabarros.
HERRAMIENTAS Y ORUGAS
Para trabajar el metal de las herramientas apliqué una base de negro mate que, una vez seca, trabajé por encima a pincel seco con grafito. De esta manera se obtiene una terminación acerada muy real. Los mangos llevan una base de color madera y después tierra mate para aclarar un poco. Por último pinté el veteado con amarillo mate.
En cuanto a las orugas, primero con el aerógrafo un tono marrón rojizo oscurecido con algo de negro. Una vez seca esta imprimación procedí a aplicar unos filtros con colores terrosos al óleo, para finalizar dando a pincel seco un poco de gris metalizado en esmalte. Terminé aplicando colores tierras al pastel para conseguir un efecto de polvo acumulado. 

















BIBLIOGRAFÍA
—Organos de Stalin Made in Spain: La artillería cohete en el Ejército Español, de José Santocildes y Carlos Castañón. Quitón Ediciones, 2003.
—StuQ.II1. VVAR. Monográfico EuroModelismo Nº 12 &ción Press, 2004.